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16-04-2015
FERNANDO RIVARA: “Estuve con un montón de gente que tenía ganas de trabajar por el bien común”
Fue el presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Alberti que finalizó la obra del salón multiuso. Durante su gestión concluyó el proyecto que en su momento levantaron los fundadores de la institución.
Rivara está alejado de la Cámara, no obstante sabe de qué manera vino funcionando en los últimos años y cuáles son las vicisitudes que afronta día a día. El médico veterinario nos recibe en la oficina de la empresa familiar, allí es el presidente como en su momento lo fue de la Cámara. “Asumí en 1994 al frente de la comisión, llegué antes a la institución. Lo hice como la mayoría, por alguna llamada, por una invitación, porque normalmente a las entidades les falta gente para integrar las listas. Es raro que haya más de una lista. En su momento me llamaron para integrar la lista y de esa manera empecé a participar”.

¿Fue en representación de la empresa?

-Llegué en esas circunstancias, en representación de la Sociedad Anónima. Hay quienes lo hacen en función de su propio negocio o como en el caso mío, en nombre de la empresa familiar.

Durante la presidencia ¿finalizó la obra que resulta un hito clave en la historia de la Cámara?

-Tengo algunos recuerdos de esa época, creo que habían llegado hasta el techo y a partir de ahí le aplicamos la mayor cantidad de esfuerzo pidiendo ayuda al Estado y generando fondos propios. Me acuerdo que celebramos varios convenios, que nos permitían generar recursos para avanzar en el proyecto. Con el aporte y el sacrificio de la gente de la comisión directiva nos decidimos a encarar la culminación del Salón de Usos Múltiples y fue una satisfacción culminar una obra que había comenzado antes, con otras conducciones.

¿Cuál fue la idea de utilización del salón?

-Que fuese de uso amplio, pero básicamente tenerlo como un lugar que permita que las empresas hagan reuniones, fiestas, como cumpleaños, despedidas, casamientos, aniversarios. Tratar de darle una movilidad que nos genere recursos genuinos, porque esa era la preocupación. Si se generan ingresos propios tiene sustentabilidad la institución. No se puede depender de los subsidios del Estado, porque un día están y al otro no. Otra cosa que también nos pareció muy importante en aquel momento fue que la Cámara se abrió a la comunidad, si bien entrás por un lado distinto, el simple hecho de que el salón de la Cámara sea un punto de reunión de los albertinos era algo que nos entusiasmaba.

Salvo los primeros años, las comisiones que se formaron en los últimas tres décadas han tenido un común denominador como objetivo primario que es generar recursos. ¿Por qué la Cámara no se solventa?

-No se solventa porque la mayoría de las entidades de este tipo reciben un aporte de los socios muy bajo y la realidad del comercio hace que sea inviable solventarla con una cuota social. Esto pasa en la Cámara de Comercio de Alberti y a lo largo y a lo ancho de la Argentina. Yo tengo actividad gremial en otros sitios y en otras Cámaras, y en todas, el aporte societario haría inviable sostener las puertas abiertas de una entidad. Hoy no sé de cuánto es el aporte societario, pero no creo que alcance para pagar el sueldo de un empleado. Hay gastos fijos que hacen imprescindible generar recursos extras. Muchas cámaras tienen la fortuna de contar con el sellado de la comercialización de granos; es el caso de la de Puan que tienen una gran cervecera y los contratos se sellan en la Cámara y reportan una entrada anual que les permite tener una presencia muy importante en la sociedad.

En un momento de la Cámara la conducción fue de los cerealistas que se apoyaron en el sellado. ¿Era una de las fuentes primordiales de ingreso?

-Fue básicamente lo que nos permitió encarar el salón, teníamos los ingresos del sellado.

¿Hubo un planteo de parte de los comerciantes de tener su espacio?

-La Cámara siempre estuvo abierta a cualquier tipo de inquietudes. Creo que durante mi presidencia siempre estuvimos totalmente abiertos a que todo el mundo tenga su espacio. Hubo un planteo de algunos comerciantes de Alberti de crear una subcomisión que no tuvimos problema en aceptar. Creo que todo el mundo va a sumar y no a restar. Realmente creo que la Cámara puede servir para algo que no sea únicamente mejorar la situación del comercio albertino en su conjunto. Durante mi presidencia se creó la subcomisión que después tomó la conducción de la Cámara, hecho que nunca me molestó, ni me sentí preocupado porque pequeños comerciantes exigían tener su espacio. Al contrario, me pareció muy bueno.

¿Qué rol tiene que asumir la Cámara?

-Creo que hay dos niveles, en el ámbito local la Cámara tiene el lugar que la política le da. Si cuando se está debatiendo el Presupuesto Municipal, la Cámara tiene opinión, la Cámara sirve. Si cuando se está debatiendo el Presupuesto, que no es ni más ni menos que la designación de tasas que afectan a todos los habitantes, y de manera particular al comercio, si no hay participación de la Cámara, no tiene otro destino que ser lo que es, una prestadora de servicios a la comunidad. Pero eso es decisión de la política, darle a la Cámara la importancia correcta.

En su época como presidente ¿hubo algún espacio?

-No, no, no…No hubo margen para tener un espacio serio. Ha habido algunas reuniones para sacar la foto y publicarla en un diario. Fue el intendente, en muchos casos a pedido nuestro, para expresar algunas respuestas a temas muy puntuales, como en su momento fue la inseguridad. La relación siempre fue cordial, sumamente respetuosa, pero la decisión política con participación de la Cámara creo que no sucedió en ningún gobierno. Por lo menos en la época en que yo fui presidente, y en lo que yo conozco, en las sucesivas tampoco. Han pasado gobiernos de distinto signo político pero el manejo siempre ha sido igual. Las tasas se definen en el Municipio. Depende del poder político llamar, escuchar, aceptar distintos puntos de vista o no. Mi experiencia me dicta que siempre ha sido no.

Apelando a su experiencia de participación en otras Cámaras ¿qué se puede proyectar a futuro viendo la situación desde afuera?

-Para que la Cámara tenga importancia hay que contar con un gerente que pueda movilizarse, participar de reuniones. Que tenga capacidad de acción para conocer y empaparse del plano más global que involucra al comercio en su conjunto. Para eso tiene que haber una profesionalización importante de la gerencia de la Cámara, que exige otra dedicación y capacitación. Dentro de la realidad de Alberti, que tiene los habitantes que tiene y el comercio que tiene.

¿Qué impresión se llevó de la Cámara?

-De haber estado muchos años con un montón de gente que más allá de tener distintos puntos de vista, tenía ganas de trabajar por el bien común.
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